El plegado y el dobladillo normalmente se completan en dos etapas. Primero se dobla previamente el borde de la lámina y luego se reposiciona para el segundo paso de formación.
Si queda un espacio controlado entre las dos superficies, el resultado es un borde plegado. Si ambas superficies se presionan completamente juntas, el resultado es un borde dobladillado.